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Recientemente se confirmó que el medicamento conocido como Ozempic — cuyo principio activo es la semaglutida — comenzará a comercializarse en farmacias uruguayas. Aunque fue aprobado para tratar la diabetes tipo 2, su creciente uso para pérdida de peso ha generado atención e implicaciones importantes para la salud pública.

Qué es Ozempic y cómo funciona?

Ozempic es un medicamento inyectable que actúa como un análogo del péptido GLP-1 (glucagón-like peptide 1). Entre sus mecanismos destaca:

  • Retrasar el vaciado gástrico, lo que ayuda a que la persona se sienta saciada por más tiempo.
  • Reducir el apetito y la ingesta de alimentos.
  • Favorecer la liberación de insulina cuando los niveles de glucosa en sangre son elevados.
  • Disminuir la liberación de glucosa por parte del hígado.

Aunque se creó para el tratamiento de la diabetes tipo 2, muchos estudios y experiencias fuera de etiqueta han mostrado que también puede producir pérdidas de peso del orden del 5 % al 10 % del peso corporal en algunos pacientes.

Qué cambia con su disponibilidad en Uruguay?

  • El Ministerio de Salud Pública autorizó su venta en agosto de 2024.
  • Su comercialización práctica demoró por trámites de importación, logística y asegurar la cadena de frío.
  • El laboratorio local que lo distribuirá asumirá la responsabilidad de mantener condiciones de refrigeración y trazabilidad.
  • Anteriormente, muchas personas lo adquirían de forma informal en zonas fronterizas o importando desde el exterior, lo que implicaba riesgos relacionados con la calidad y conservación del medicamento.
  • Aunque existe interés por su uso en el ámbito del control de peso, en Uruguay está registrado para tratar la diabetes tipo 2. Su uso en obesidad debe evaluarse con criterios médicos estrictos, dentro de un enfoque integral.

Beneficios, riesgos y consideraciones

Potenciales beneficios:

  • Reducción del apetito y contribución a la pérdida de peso en personas que lo toleran bien.
  • Mejora del control glucémico en pacientes con diabetes tipo 2.
  • Posibles efectos secundarios beneficiosos en órganos como el corazón u otros sistemas metabólicos, según estudios preliminares.

Riesgos y advertencias:

  • Efectos secundarios gastrointestinales comunes: náuseas, diarrea, estreñimiento o molestias digestivas.
  • No debe considerarse una “droga mágica”: el éxito depende de acompañar su uso con dieta, ejercicio y manejo integral.
  • Uso inapropiado o sin seguimiento puede dar lugar a desequilibrios nutricionales, alteraciones digestivas o frustraciones.
  • La prescripción médica y el control regular son esenciales para garantizar seguridad y eficacia.
  • No todos los pacientes son candidatos adecuados; por ejemplo, personas con antecedentes de ciertas enfermedades gastrointestinales o condiciones médicas específicas deben evaluarse con cautela.

Consejos si estás considerando su uso

  • Consulta primero con un endocrinólogo o médico especialista antes de cualquier decisión.
  • Asegúrate de que el medicamento que adquieras esté garantizado en cadena de frío y proceda de canales legales.
  • Mantén seguimiento médico riguroso: controles de peso, glucosa, función renal y ajustes terapéuticos.
  • No abandones hábitos saludables: alimentación equilibrada, actividad física, buen descanso y acompañamiento psicológico.
  • Ten expectativas realistas: no todos consiguen las mismas pérdidas de peso, ni en el mismo plazo.
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